La ludopatía es una enfermedad y como tal debe ser tratada. La ludopatía o juego patológico es considerado un problema psicológico que afecta diversos aspectos de la vida (personal, familiar, laboral, social y económica). Esta afectación no distingue edad, sexo, nivel cultural, nivel económico, personalidad, clase social o estructura genética.

La persona es afectada en su capacidad para poder autocontrolarse y le es difícil decir No, siendo incapaz de aplazar el impulso o deseo por jugar. Con frecuencia un familiar o las personas más cercanas van detectando los cambios en su estado de ánimo (irritabilidad, mal humor, poca tolerancia, preocupación intensa, ansiedad, insomnio, etc.)

Efectos

Los efectos de este trastorno trascienden mas alla de la persona que lo padece, a la familia, a amigos, a compañeros de trabajo, a todos aquellos que forman parte de su entorno, todos se ven afectados de una manera u otra.

A medida que se acumulan las deudas los afectados pueden recurrir a las mentiras, a maquillar su situación, tambien a recurrir a “soluciones desesperadas para conseguir dinero para “recuperar” a través del juego lo perdido. A hurtos, o pedir nuevos créditos para tapar las deudas mas difíciles de ocultar. La existencia del hecho delictivo depende de las circunstancias facilitadoras del medio para cometerlo y de la personalidad base del afectado.

Como consecuencia de la enfermedad, el afectado puede tener depresión, ansiedad, ataques cardiacos (consecuencia del estrés), e incluso pensamiento suicidas por desesperación si no recibe tratamiento.

Los ludópatas pueden manifestar otras enfermedades de origen psicosomático.

La ludopatía suele estar aparejada con otras adicciones como el alcoholismo y el tabaquismo.

De acuerdo con el resultado de diferentes investigaciones, las últimas evidencias indican que el juego patológico es una adicción similar a las químicas. Se ha visto que algunos jugadores patológicos tienen menores niveles de norepinefrina (Noradrenalina) que los jugadores normales.

Las deficiencias de serotonina también pueden contribuir a una conducta compulsiva, lo cual incluye una adicción al juego.

El juego está fuera de control si


  • Está afectando a sus relaciones, sus finanzas o su vida laboral
  • Está dedicando cada vez más tiempo y energía a actividades de juegos de azar
  • No encuentra el momento que se terminen sus obligaciones para ir a jugar
  • Ha intentado, sin éxito, parar, detener o reducir su juego
  • Intenta ocultar su juego de los profesionales, de familiares o amistades
  • Recurre a las mentiras, a maquillar situaciones para ocultar su impulsividad al juego
  • Maquilla las situaciones por vergüenza a que se sepa su problema
  • Recurre al robo o fraude para conseguir dinero para el juego o pago de deudas
  • Pide prestado debido a las perdidas ocasionadas por el juego, mintiendo sobre la verdadera razon por verguenza
  • Miente sobre la cantidad de tiempo que juega o cantidad que pierde o gana
  • Se siente inquieto o irritable al tratar de jugar menos o dejar de jugar


La mayoria de las personas no comprenden lo que hace que alguien apueste compulsivamente. Al igual que muchos de los problemas, el juego compulsivo puede ser consecuencia de una combinación de factores biológicos, genéticos y ambientales.