La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación.

Las drogas producen tolerancia que lleva al drogadicto a consumir mayor cantidad de droga cada vez puesto que el organismo se adapta al consumo y necesita una mayor cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto.

Drogas más comunes:

Marihuana, cocaina, cristal, pastillas, psicotrópicas, Heroina, tachas, ácidos, crack - piedra, spice.

Dependencia física:

El organismo se vuelve necesitado de las drogas tal es así que cuando se interrumpe el consumo sobrevienen fuertes trastornos fisiológicos lo que se conoce como síndrome de abstinencia.

Dependencia psíquica:

Es el estado de euforia que se siente cuando se consume droga y que lleva a buscar nuevamente el consumo para evitar el malestar u obtener placer. El individuo siente una imperiosa necesidad de consumir droga y experimenta un desplome emocional cuando no la consigue.

La dependencia psíquica o física producida por las drogas puede llegar a ser muy fuerte esclavizando la voluntad y desplazando otras necesidades básicas como comer o dormir siendo la necesidad de droga más fuerte. La persona pierde todo concepto de moralidad y hace cosas que de no estar bajo el influjo de la droga no haría como mentir, robar, prostituirse e incluso matar. La droga se convierte en el centro de la vida del adicto llegando a afectarla en todos los aspectos: en el trabajo, en las relaciones familiares e interpersonales, en los estudios, etc.